La puñetera guerra de precios y la madre que la parió!

Hola a todos,
Ya sé que me he dejado una segunda parte del articulo de restauraciones parciales como las carillas, pero hoy quiero escribir sobre algo que me alucina. La percepción del por qué se cobra lo que se cobra en odontología, hace ya mucho tiempo que escribí una entrada al respecto llamada "Por qué la odontología es cara". Desde luego equivoqué los terminos, debería haber utilizado la palabra costosa. Pero vivimos tiempos oscuros, tiempos en que vivimos una guerra de precios. Y esto me empieza a tocar la moral.
Vereis, no me caracterizo por ser un profesional que funcione por ser el más barato del barrio ni mucho menos, mi fuerte es buscar la más alta calidad y no "bajarme del burro". Más de una vez he dicho que no a ciertos tratamientos en que se me pedía que rebajara el precio más a coste de bajar la calidad, no mis honorarios. Pero siempre entendí que hacer mierda es mala política de imagen profesional y que la mierda siempre vuelve. Por eso siempre hemos respondido que eso no lo hacíamos. Durante mucho tiempo muchos hicieron lo mismo y el nivel de asistencia era generalmente bueno. Pero claro, llega la crisis y la gente está más apretada. Todos en general, porque los dentistas también lo están. Y empieza a haber gente que rebaja los precios dejándolos por debajo de lo razonable. Cómo se consigue esto, pues rebajando la calidad de los materiales, escatimando materiales, pagando menos a todos y apretando a los proveedores. Así en la odontología como en casi todo, y todos nos hemos vuelto un país de baratillo. De este modo puede tener más pacientes. Menos ganacia pero más clientes. Esto se aplica a cualquier área. Claro, si es tomarse una hamburguesa o una caña puede no ser nocivo para nadie, ¿pero si es jugar con la salud propia?
En esto hoy se hablaba en los circulos profesionales del programa de la 1, Comando Actualidad, en el que se hablaba de la lucha feroz de precios en los implantes. Entrevistaron a alguien, no sé si era dentista, comercial (una figura curiosa) o qué, de una clínica que vendía (porque eso es vender y no realizar tratamientos) implantes a precios por debajo de mis costes básicos. El tipo decía que eran implantes de gama alta sin nombres ni apellidos, que es como no decir nada, y luego entrevistaban al Presidente del Colegio de dentistas de Madrid, el Dr. Ramón Soto Yarritu. El Dr. Soto Yarritu explicaba lo que eran los precios reales de implantes de alta gama (mostraba la lista de precios de Straumann) y lo que eran los tratamientos low-cost que aparecían por su consulta. Había muchos cortes y no sé que es todo lo que se dijo. Desde aquí felicito al Presidente del Colegio de Madrid por hablar claro y bien.
Cómo este es mi blog y a mí no me corta nadie yo puedo escribir más cosas. Reflexiones que suelto en la red y a quien le gusten bien y a quien no pues nada.
Lo primero es que los materiales son importantes, PERO NO LO SON TODO. Si le das a un mono un implante bueno y un implante malo te va a hacer una maleza con los dos. Pero con el implante/composite/cerámica/lima de endodoncia buena, el que sabe te lo va a poder hacer mejor y el que no sabe te seguirá haciendo una castaña pilonga.

Este no es tu tratamiento, solo son implantes Astra. Son excelentes pero te los tiene que colocar alguien con conocimiento.
Hoy un paciente me ha preguntado si el implante que iba a colocarle era alemán, le he dicho que es sueco. Le he explicado cuales son los buenos implantes con nombres y apellidos, los que llevan más tiempo en el mercado, los que están avalados por estudios a largo plazo con muestras muy grandes de pacientes. Aquellos que no se venden a 100€ para que alguien los venda a 222€.
Pero lo más importante no es eso, eso influye en el precio, pero lo que más influye es QUIEN te lo está colocando. Sus conocimientos de odontología en general y del área en concreto que estén tocando. Si es ortodoncia, no le preguntes que bracket pone, es importante, pero no crucial, si es endodoncia no le preguntes que lima usa. Lo que importa es que el resultado sea satisfactorio y dure, que no destruya tus dientes o tu boca en general y que no tenga dolores e infecciones recurrentes. Y si eso a pesar de todo llega a ocurrir algo imprevisto, que la persona que le realizó el tratamiento se haga cargo de la solución dentro de un plazo de tiempo razonable. El dentista no es infalible, pero el buen profesional se hace cargo de sus errores. ¡Pero no de por vida!
Por lo tanto es el quien lo más importante, el saber que el buen profesional debe cobrar en función de sus conocimientos y su pericia, no solo de si usa un buen material o no. Al final los que más saben, usan generalmente los mejores materiales, pagan la los mejores técnicos de prótesis y usan los últimos adelantos técnicos. Además de todo ello, para estar a la última pagan los mejores cursos de formación y van a congresos. Y todo eso cuesta dinero. Si tu dentista no cobrara por ello estaría en la indigencia. Lo más curioso es que hay dentistas que cobrando el doble que otros tienen menos margen. Algún economista de los cojones dirá que eso es una mala gestión de costes, puede ser. Pero es que con la salud oral no se debería jugar, con la formación no se debería escatimar y con la calidad de los materiales no se debería racanear. Porque eso va en detrimento DIRECTO del paciente.
No me imagino a ningún tonto diciendo que Las Meninas debieran costar en función del lienzo y el óleo que Velázquez usó para realizar tan maravilloso cuadro. Por lo que se debería pagar es por su maestría, su técnica y su sensibilidad.
Y es por eso por lo que se paga a un profesional. Cuando se reducen los conceptos solo a carilla o implante o endodoncia, la gente solo compara precios. Pero las cosas deberían tener nombre y apellidos: carilla realizada por el dentista XX y el técnico de prótesis ZZ. Y no es lo mismo que te haga un tratamiento el doctor XX con el técnico ZZ que cuando te lo hace otro. Y ahí las diferencias son otras que las simplemente derivadas del precio. Y los dentistas deberían de cuidar mucho su nombre y reputación profesional.
El día que se diga que no todos los dentistas somos iguales (algo que entiendo que el presidente del colegio quizá no pueda, ni deba decir) las cosas serán más lógicas. Cuando una cadena de clínicas dentales dice que han colocado más de 100.000 implantes tiene que decir que esa experiencia no es suya en cuando a colocarlos, solo en cuanto a venderlos, porque quizá hayan sido colocados por 10.000 dentistas distintos con una experiencia de 10 implantes cada uno. Y entonces la experiencia de colocarlos es bien distinta. Y eso es una publicidad que confunde a muchos.

El tratamiento es este, no las carillas sueltas.
Deberian valorarse más los conocimientos y la maestría de los dentistas y los protésicos dentales (siempre los nombro porque son una parte inestimable de mi práctica clínica).
Un saludo a todos y perdón por el pequeño calentón.

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